El arte como forma de vida
Nací en 1963, en Sevilla, una ciudad andaluza donde el sol acaricia la tierra y las tradiciones se transmiten como un tesoro de generación en generación. Desde niña, el arte fue mi refugio, mi lenguaje secreto, la forma más pura de decir lo que no podía expresarse con palabras.
Viví en una época en la que las mujeres no siempre podían acceder a una formación reglada en arte. Aquello me llevó a recorrer un camino distinto: el de la autodidacta incansable. No fue fácil. Mi vocación a veces chocaba con los límites que otros me imponían, pero mi amor por el arte y la necesidad de expresarme siempre fueron más fuertes.
Así, fui buscándome pequeños cursos, talleres y maestros que alimentaran mi talento. He vivido en diferentes ciudades —Sevilla, Linares, Valladolid, Clermont y Almería—, y cada una me regaló algo: nuevas técnicas, nuevos colores, nuevas formas de mirar el mundo. Me han inspirado gigantes como Antonio López, Sorolla, Velázquez, Murillo o el impresionismo, pero también las calles silenciosas, las fachadas antiguas y la luz cambiante de cada lugar.
Mis obras son una mezcla de arquitectura, naturaleza y fantasía. Empleo múltiples técnicas, pero hay algo que siempre es común en todas mis piezas, el mismo ingrediente que me impulsó desde niña: el placer y el amor por el arte.
Mi taller: Donde nace la magia
Horas de dedicación, pinceladas y una vida entera aprendiendo para convertir cada pieza en arte
El valor de mostrar lo que amas
Emprender sin miedo, mostrando al mundo el arte que nace de las manos y del corazón
Inspiración en cada viaje
La arquitectura, la historia y la familia como inspiración de una vida creativa
Atreverse es vivir
Hoy, en la etapa dorada de mi vida, cuando otros piensan en retirarse, yo elijo seguir creando, aprendiendo y soñando.
Así nació Maniviesa Artesanía, una marca que lleva mi apellido y mi historia, y que me permite compartir con el mundo esas piezas únicas que nacen de mi interior.
Si tienes una obra mía entre tus manos, no solo te llevas decoración. Te llevas un pedacito de mí.
De generación en generación, arte y emprendimiento con alma
Mi familia es mi gran apoyo. Pertenezco a un linaje de mujeres artistas y emprendedoras.
Mi hija Verónica continúa este legado con Berillús, una marca de joyería con alma y personalidad propia.
Juntas, seguimos demostrando que el arte y el emprendimiento no tienen edad, y que los sueños, cuando se cultivan con amor y perseverancia, florecen siempre.
Testimonios
🎨 Así hablan quienes han dado vida a su hogar con mis creaciones.
«Cuando recibí la teja me emocioné hasta las lágrimas. Me recordó a la casa de mi infancia, con sus balcones llenos de flores. No es solo un adorno, es un pedacito de memoria y cariño hecho arte.»
María G., 72 años
«Cada Navidad buscamos algo especial para nuestra casa, y este año lo encontramos en los adornos de Maniviesa Artesanía. Se han convertido en las piezas favoritas de nuestro árbol. Ahora la Navidad tiene un brillo diferente.»
Familia Rodríguez
«Quería un regalo único para una amiga y encontré justo lo que necesitaba. La pieza llegó preciosa, cuidada hasta el último detalle. Fue un acierto total: un regalo con alma.»
Laura P., 34 años
